Si alguna vez has tenido que llevar a tu mascota al veterinario, probablemente recuerdas muy bien la escena y las incomodidades que ésta trae: la caja de transporte, el estrés de cómo subir el perro grande al auto, los pelos y rayones en el auto; luego, la sala de espera con otros animales nerviosos y tu mascota ansiosa por estar en un lugar desconocido y con muchos olores y estímulos. No es agradable para ellos ni para los tutores, y muchas veces nos preguntamos si realmente es necesario pasar por todo eso.

La veterinaria a domicilio siempre ha existido en Chile, pero con el pasar de los años, las tecnologías son más accesibles y es por eso que hemos podido mejorar la calidad de la atención en casa, posicionando este tipo de atención como una alternativa real y profesional. Pero, ¿cuándo conviene una opción y cuándo la otra? En este artículo te lo explicamos.

El estrés del traslado es más serio de lo que parece

Nuestras mascotas son animales de hábitos y rutinas. Su casa es su zona segura, el lugar donde saben dónde va cada olor, conocen cada rincón y se sienten protegidos. Sacarlos de ese entorno, meterlos en un vehículo en movimiento y llevarlos a un lugar lleno de olores desconocidos y otros animales estresados puede ser una experiencia traumática, especialmente para los gatos.

Este estrés no es solo emocional, también tiene efectos físicos reales. La frecuencia cardíaca sube, la presión arterial aumenta, y en algunos casos los resultados del examen clínico pueden verse alterados por el estado de alerta del animal. Esto no es una percepción subjetiva: un estudio publicado en The Veterinary Journal1 documentó que más del 78% de los perros mostraron reacciones de miedo durante la consulta veterinaria.

Atender a una mascota en su propio ambiente permite obtener un panorama más fiel de su estado de salud, algo que investigaciones más recientes2 confirman: reducir el estrés durante las visitas veterinarias mejora significativamente el bienestar animal a largo plazo.

¿Qué puede resolver una veterinaria a domicilio vs clínica veterinaria?

Existe la idea de que la atención a domicilio es limitada, y en algunos casos eso es cierto. Sin embargo, con el paso del tiempo, cada vez tenemos más acceso a nuevas tecnologías que podemos llevar al hogar. De todos modos, la mayoría de las consultas cotidianas se pueden resolver perfectamente en casa:

  • Consultas de medicina general y revisiones de rutina
  • Vacunación y desparasitación
  • Toma de muestras para exámenes de laboratorio
  • Atención de urgencias no quirúrgicas
  • Seguimiento de enfermedades crónicas
  • Terapia láser y procedimientos de bajo riesgo
  • Eutanasia humanitaria en un entorno tranquilo y familiar

Lo que sí requiere una clínica con equipamiento específico son las cirugías, las radiografías, las ecografías y las hospitalizaciones. En esos casos, derivar a un centro especializado es lo correcto y responsable.

Las ventajas reales de atender en casa

Más allá del bienestar emocional de la mascota, hay beneficios concretos para el dueño:

  • Ahorro de tiempo. No hay que organizar el traslado, buscar estacionamiento ni esperar turno en una sala de espera. El veterinario llega a la hora acordada.
  • Atención personalizada. En una clínica con mucha demanda, el tiempo de consulta puede ser limitado. En casa, la atención es exclusiva para tu mascota y hay espacio para conversar con calma sobre su historial, sus hábitos y tus dudas.
  • Mejor observación del entorno. Ver dónde duerme el animal, cómo se mueve en su espacio, qué come y cómo interactúa con su entorno entrega información valiosa que en una clínica simplemente no está disponible.
  • Ideal para mascotas mayores o con movilidad reducida. Mover a un perro con dolor articular o a un gato muy enfermo puede ser doloroso e innecesario. La atención en casa es especialmente importante en estas etapas de la vida.

¿Cuándo sí es mejor ir a una clínica?

Hay situaciones en que la clínica es la mejor opción y no hay que dudarlo.

Si tu mascota necesita una cirugía de urgencia, tiene una fractura, convulsiona sin parar, o requiere monitoreo constante durante varias horas, necesita un centro con equipamiento completo y personal disponible las 24 horas. En esos casos, la velocidad y los recursos técnicos son prioritarios.

Una buena veterinaria a domicilio no reemplaza a la clínica, más bien, la complementa. Y parte de la responsabilidad profesional es saber cuándo derivar.

Las situaciones mencionadas anteriormente son solamente algunos ejemplos de casos que necesitan hospitalización. Así como esas, existen más casos que pueden requerir de hospital y lo puedes consultar con Vet Flow.

En Vet Flow, las dos veterinarias van juntas

Algo que nos distingue es que a cada visita acudimos las dos: la Dra. Lenna Álvarez, con su doctorado en Medicina Veterinaria de Virginia Tech (EE.UU.), y la Dra. Romina Rissetto, especialista en ciencias clínicas del equino y docente universitaria. No es una sola persona con una maleta, es un equipo completo llegando a tu puerta.

Atendemos en Viña del Mar, Valparaíso, Concón, Quilpué, Villa Alemana y Limache, de lunes a viernes de 8 a.m. a 6 p.m. Si necesitas atención fuera de ese horario, también podemos conversar.

Si quieres agendar una visita o tienes dudas sobre si tu caso puede resolverse en casa, escríbenos por WhatsApp AQUÍ, con gusto te orientamos sin compromiso. Encuentra información de contacto en nuestra web.


Referencias:

1 Döring, D., Roscher, A., Scheipl, F., Küchenhoff, H., & Erhard, M. H. (2009). Fear-related behaviour of dogs in veterinary practice. The Veterinary Journal, 182(1), 38–43. https://doi.org/10.1016/j.tvjl.2008.05.006

2 Edwards, P. T., Smith, B. P., McArthur, M. L., & Hazel, S. J. (2019). Fearful Fido: Investigating dog experience in the veterinary context in an effort to reduce distress. Applied Animal Behaviour Science, 213, 14–25. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2019.02.009